Cuándo buscar tratamiento para el dolor al hacer ejercicio
Sean cuales sean sus objetivos de condición física —desde hacer ejercicio en su día libre hasta competir en deportes—, los músculos adoloridos o el dolor al hacer ejercicio pueden parecer un obstáculo que debe superar para alcanzar su mejor rendimiento.
¿Cuándo es importante prestar atención a las molestias y cuándo puede seguir adelante? Aprenda a mantenerse seguro mientras alcanza sus objetivos de condición física.
Dolores corporales y musculares que no debe ignorar
Definir la zona gris entre el dolor propio del esfuerzo y una lesión requiere reflexionar sobre cómo comenzó el dolor, qué se siente y qué ocurrió después.
Varios síntomas que pueden indicar una lesión incluyen:
- Dolor repentino, agudo y persistente que apareció durante un ejercicio
- Dolor que le impide hacer un ejercicio o determinado movimiento
- Cambios en el aspecto de la zona dolorida, como hinchazón, moretones o cualquier tipo de deformidad
- Entumecimiento, ardor u hormigueo que se extiende a las manos o las piernas
- Dolor en la zona de una lesión anterior que ya había sanado o en el lugar de una cirugía reciente
Si algo le duele y limita su funcionamiento durante más de 3 días, considere consultar a un médico.
Ciertos síntomas pueden sugerir un problema de salud más grave. Consulte a un médico si tiene dolor que lo despierta por la noche o dolor acompañado de:
- Dolor en el pecho
- Fiebre
- Escalofríos
- Sudoración
- Vómitos
- Problemas digestivos
¿Qué debe hacer si siente dolor mientras hace ejercicio?
A todos nos ha pasado: Sufrimos una distensión muscular, empezamos a sentirnos mejor después de unos días y volvemos al gimnasio. Pero si retoma el entrenamiento y todavía siente dolor al hacer ejercicio, probablemente no haya descansado lo suficiente.
Seguir entrenando a pesar del dolor podría convertir algo que no era una lesión en una lesión. Quizá sienta que no puede tomarse más tiempo de descanso porque se acerca un partido importante o tiene un maratón dentro de un mes. Pero esos pocos días adicionales de descanso pueden marcar la diferencia entre el éxito a largo plazo y perderse toda la temporada.
¿Debe seguir adelante aunque tenga los músculos adoloridos?
Si se despierta con rigidez y dolor, vaya paso a paso. ¿Se siente mejor después de caminar por su habitación? ¿Después de salir a caminar o subirse a una bicicleta? Puede probar una actividad ligera; las molestias deberían disminuir a medida que se mueva.
Aunque los masajes, los baños calientes o fríos y los estiramientos pueden favorecer la recuperación, la actividad de baja intensidad puede ser lo más eficaz para reducir las molestias normales después del ejercicio.
¿Es una buena señal tener los músculos adoloridos?
Las molestias musculares normales comienzan poco después del entrenamiento y pueden durar algunos días. Especialmente si hizo algo que nunca había hecho, no es inusual que pasen algunos días antes de que empiece a sentirse mejor.
Las molestias musculares después de hacer ejercicio significan que el sistema musculoesquelético del cuerpo —huesos, músculos, ligamentos, tendones, cartílago y tejidos conectivos— está sanando y fortaleciéndose. El sistema musculoesquelético se repara después de pequeños traumatismos para que el siguiente traumatismo menor no cause el mismo daño.
Este proceso, parecido a la formación de callos en las manos por levantar pesas, le permite avanzar con el tiempo a ejercicios más exigentes.
Dolor muscular intenso después de los entrenamientos
El dolor muscular de aparición tardía (DOMS) describe un tipo de dolor debilitante que podría hacerle preguntarse si debe consultar a un médico. Por lo general no es necesario, pero procure descansar. Este tipo de dolor solo mejorará ligeramente con la actividad.
El DOMS aparece aproximadamente 2 días después de hacer ejercicio con demasiada intensidad. Con el DOMS, los músculos duelen muchísimo y se sienten muy diferentes de las molestias musculares normales.
El dolor, la rigidez y la limitación del funcionamiento son mecanismos de protección del cuerpo. Estas sensaciones ayudan de manera natural a evitar que los músculos hagan algo que pudiera avanzar hacia afecciones más graves y potencialmente mortales, como rabdomiólisis o síndromes compartimentales. Mientras tanto, descansar, aplicar hielo y tomar analgésicos de venta libre puede ayudar.
Consejos para cuando le duele el cuerpo después de hacer ejercicio
Sin importar en qué etapa de su camino hacia una mejor condición física se encuentre, el dolor al hacer ejercicio puede impedirle avanzar. Las cosas más importantes que puede hacer para aliviar el dolor después de un entrenamiento y prevenir futuras lesiones son:
- Revise su forma: Los patrones de movimiento incorrectos, o una forma incorrecta, pueden provocar lesiones.
- Estire los músculos y las articulaciones: Cuando los músculos y las articulaciones tienen mayor movilidad, disminuye el riesgo de lesiones.
- Incluya el descanso en su plan de entrenamiento: Establezca períodos cíclicos de descanso en los que pueda permitir que los músculos, huesos o articulaciones se recuperen.
- Escuche a su cuerpo: Preste atención a lo que le dice su cuerpo y ajuste sus movimientos en consecuencia. Si un ejercicio le duele, no lo haga. Si las molestias, la incomodidad o el dolor no mejoran con descanso y tratamiento conservador, es momento de consultar a un médico.