Supervivencia al cáncer: La vida después del cáncer
Elyse R. Park, PhD, MPH
Cuando le diagnostican cáncer, todo cambia. “Después de un diagnóstico de cáncer, se ve el mundo desde una perspectiva diferente. No se puede volver atrás”, afirma Elyse R. Park, PhD, MPH, psicóloga del Cancer Survivorship Program de Mass General Brigham Cancer Institute y creadora del Mind Body Program for Cancer Survivors. “La forma de ver las cosas cambia para siempre.”
Sin duda, ese cambio puede traer dificultades. Pero al otro lado también suele haber muchas cosas buenas. Esto es lo que puede esperar al mirar hacia la etapa de supervivencia al cáncer.
¿Qué es un sobreviviente de cáncer?
¿Cuándo se considera que una persona es sobreviviente de cáncer? En parte, usted decide. La National Coalition for Cancer Survivorship usa el término “sobreviviente” para referirse a cualquier persona que haya recibido un diagnóstico de cáncer. Esto significa que puede describirse como sobreviviente desde el primer momento del diagnóstico.
Sin embargo, muchas personas consideran que esa definición es confusa, afirma la Dra. Park. “Cuando acaba de recibir el diagnóstico o está recibiendo tratamiento activo, su atención suele estar en otras cosas.”
A menudo, las personas no se sienten “sobrevivientes” hasta más adelante. Para muchas, esa denominación resulta adecuada cuando termina el tratamiento inicial. En algunos casos, esas personas han llegado a un punto en el que ya no tienen cáncer. A veces se denominan “cur-vivors”, afirma la Dra. Park. En otros casos, las personas viven con cáncer a largo plazo y, a veces, reciben tratamientos para manejar la enfermedad como una afección crónica. Algunas de ellas se denominan “meta-vivors”, agrega.
En otras palabras, no hay una única manera correcta de describirse como sobreviviente de cáncer. Si le diagnosticaron cáncer, puede elegir el término y el momento que le resulten adecuados. También está bien si nunca desea usar ese término.
Supervivencia al cáncer: Vivir con los efectos secundarios
A medida que mejoraron las pruebas de detección y los tratamientos contra el cáncer, cada vez más personas continúan su vida después de un diagnóstico. Según el National Cancer Institute, en enero de 2022 había 18.1 millones de sobrevivientes de cáncer en Estados Unidos, equivalentes al 5.4 % de la población. Los expertos predicen que esa cifra aumentará a 22.5 millones para 2032.
Son muchos sobrevivientes de cáncer, y no habrá dos con la misma experiencia, afirma la Dra. Park. Después del cáncer, las personas pueden presentar efectos secundarios físicos de la propia enfermedad o del tratamiento. Estos efectos pueden variar mucho e incluir dolor, fatiga, problemas de sueño, dificultades de salud sexual o infertilidad. También pueden tener dificultades en las articulaciones, los tejidos y los órganos. Los problemas de aprendizaje, memoria y atención también son comunes.
Los efectos secundarios físicos y su duración dependen del tipo de cáncer y del tratamiento recibido. “Algunos son a corto plazo y otros duran más”, afirma la Dra. Park. “Pero hay recursos disponibles para ayudarle a manejarlos.”
Desde el punto de vista psicológico, la parte más difícil de tener cáncer a menudo no aparece hasta muchos meses después del tratamiento inicial. De repente, la estructura del tratamiento contra el cáncer ya no está presente y las personas vuelven a su vida. Pueden estar bien físicamente, pero sentirse muy mal emocionalmente.
Elyse R. Park, PhD, MPH
- Psicóloga, Mass General Brigham Cancer Institute
Dificultades emocionales después de sobrevivir al cáncer
Los efectos secundarios emocionales también son muy comunes entre quienes han sobrevivido al cáncer. Y no siempre aparecen cuando se espera. “Desde el punto de vista psicológico, la parte más difícil de tener cáncer a menudo no aparece hasta muchos meses después del tratamiento inicial”, afirma la Dra. Park. “De repente, la estructura del tratamiento contra el cáncer ya no está presente y las personas vuelven a su vida. Pueden estar bien físicamente, pero sentirse muy mal emocionalmente”, afirma.
Si esto le ocurre, trate de recordar que es una parte normal de la experiencia con el cáncer. Y puede ser útil saber qué esperar. Las dificultades emocionales después del cáncer suelen pertenecer a varias categorías:
- Dificultades anteriores: Si tenía problemas de pareja, dificultades laborales u otras adversidades antes del cáncer, no espere que hayan desaparecido. “Cualesquiera que sean las dificultades que las personas afrontaban antes del cáncer, a menudo regresan magnificadas después”, afirma la Dra. Park. La experiencia con el cáncer ofrece una oportunidad para volver a examinar esas dificultades y hacer cambios positivos en la vida.
- Miedo y ansiedad: Muchas personas se preocupan por su salud después del diagnóstico y el tratamiento del cáncer. Es común sentir ansiedad antes de una cita médica o de pruebas rutinarias. Esto suele llamarse “ansiedad ante los estudios.” También puede ser difícil adaptarse a ver con menos frecuencia a los médicos y enfermeros después de la intensidad del tratamiento inicial.
- Efectos físicos: La fatiga, el dolor, la disfunción sexual o los cambios en la imagen corporal pueden afectar el bienestar mental. Todas estas son áreas importantes que deben abordarse, afirma la Dra. Park.
- Replanteamiento: “Es muy común volver a analizar la vida después del cáncer”, afirma la Dra. Park. Puede tener nuevas prioridades o ver las cosas de manera diferente. Quizá haya áreas en las que quiera hacer cambios o encontrar un nuevo propósito. O puede sentirse inspirado a emprender el camino hacia una vida más saludable, por ejemplo, comiendo menos alimentos procesados o dejando de fumar. “La vida es diferente ahora, y quizá tenga que reorganizar algunas cosas”, agrega. Aunque este proceso puede despertar sentimientos difíciles, también puede ser muy positivo. Algunas personas experimentan lo que se conoce como “crecimiento postraumático” después del cáncer y salen de la experiencia más fuertes y realizadas.
Cómo manejar las relaciones como sobreviviente de cáncer
Las relaciones con amigos y familiares también pueden cambiar mucho después del cáncer. “Es muy común que las personas se sientan decepcionadas por su red de apoyo. Quizá había alguien con quien pensaba que podía contar y descubrió que no era así”, afirma la Dra. Park. Si nota que se queda pensando en esa decepción, trate de concentrarse en lo positivo: ¿Con quién pudo contar? ¿Quién estuvo presente cuando menos lo esperaba?
Hay muchas razones por las que a una persona puede resultarle difícil acompañar a un ser querido con cáncer. Puede tener miedo o estrés, o enfrentar dificultades prácticas, como las exigencias laborales. En lugar de concentrarse en lo que no hizo, considere las circunstancias que podrían haberle impedido estar presente.
El cáncer también puede afectar las relaciones de otras maneras, especialmente las relaciones románticas. Si su pareja fue su cuidador principal durante el tratamiento, puede resultar difícil recuperar una relación romántica. Su vida sexual puede verse afectada por los cambios físicos en su cuerpo y por cómo se siente respecto a ellos. Puede ser difícil manejar estos cambios. Si le cuesta hablar de estos temas con su pareja, un consejero de parejas o un psicólogo podría ayudar.
¿Qué viene después del cáncer?
Los sobrevivientes de cáncer pueden enfrentar muchos altibajos mientras avanzan después del diagnóstico. Pero no tiene que atravesar esa montaña rusa sin compañía. Hable con sus médicos, enfermeros y trabajadores sociales del hospital para encontrar la ayuda que necesita. “Hay muchísimos recursos para las necesidades de atención de apoyo, incluidos programas de estilo de vida, tratamientos psicológicos y ayuda para el sueño, los efectos secundarios físicos y la salud sexual”, afirma la Dra. Park.
Y no tenga miedo de pedir ayuda con otras conductas de salud, agrega. A menudo trabaja con pacientes que intentan dejar de fumar después de un diagnóstico de cáncer. Las personas con cáncer suelen sentir vergüenza de pedir ayuda para dejar el tabaco, el alcohol u otras sustancias, agrega. Pero hay ayuda disponible sin juicios. “No sienta vergüenza de trabajar en sus conductas de salud”, afirma la Dra. Park. “No existe un modelo único de sobreviviente para estar saludable. Usted tiene la oportunidad de descubrirlo por sí mismo.”