¿Cuánto tarda en sanar una fractura?
Cuando un niño se rompe un hueso, los padres entran en modo de emergencia: buscan tratamiento y tratan de que el niño esté cómodo. Pero una vez que pasa la preocupación inmediata, surge rápidamente la pregunta: “¿Cuánto falta para que podamos volver a la normalidad?”
Aunque es comprensible querer un plazo claro, la realidad es que la recuperación es diferente para cada niño y cada lesión.
“Seis semanas, tres meses: todo son solo reglas generales”, explica Gleeson Rebello, MD, MBBS, cirujano ortopédico pediátrico de Mass General Brigham. “Es muy difícil encasillarlo, por eso solo tenemos algunas pautas aproximadas.”
No tener una respuesta definitiva puede ser frustrante, pero saber qué esperar y qué factores de la recuperación puede controlar puede ayudar.
Cómo sana un hueso roto
La consolidación ósea es un proceso complejo que ocurre por etapas mientras el cuerpo sana y reconstruye el hueso:
- Fase inflamatoria (de horas a días): Inmediatamente después de una fractura, la zona lesionada se enrojece, se hincha y duele. Esta respuesta inflamatoria inicia el proceso de recuperación. Además, los vasos sanguíneos rotos forman un coágulo y un hematoma (que se ve como un moretón). El hematoma se convertirá en la base para el hueso nuevo.
- Fase reparadora (de días a semanas): El coágulo de sangre se transforma en un callo blando compuesto de cartílago y otros tejidos. El callo blando proporciona cierta estabilidad a la zona fracturada, pero no es fuerte. Durante varias semanas, el callo blando se transforma en un callo duro, que es más débil que el hueso normal, pero lo suficientemente fuerte para usar la zona fracturada.
- Fase de remodelación (de meses a años): Durante esta larga fase, el callo duro se transforma en hueso nuevo. Usar la zona afectada durante esta fase ayuda a que crezca hueso nuevo.
La mayoría de los niños con un hueso roto necesita usar un yeso, una ortesis o una férula durante uno a tres meses para atravesar la fase reparadora, pero el hueso y los músculos cercanos continúan sanando después. El tiempo de recuperación también depende del tipo y la ubicación de la fractura.
Antes de volver a cualquier actividad deportiva, los ejercicios de amplitud de movimiento y la tensión gradual y controlada sobre el hueso facilitarán la recuperación.
Gleeson Rebello, MD, MBBS
- Cirujano ortopédico pediátrico
- Mass General Brigham
Factores que afectan el tiempo de recuperación de una fractura
No hay dos niños iguales, ni tampoco dos huesos rotos iguales. Un niño puede recuperarse rápidamente y volver al campo en unas semanas, mientras que otro necesita más descanso. Incluso los mismos tipos de fracturas pueden sanar de manera diferente en distintos niños.
Comprender los factores que afectan la consolidación ósea puede ayudarle a tener expectativas realistas y apoyar a su hijo para obtener los mejores resultados.
Ubicación de la fractura
Los huesos con un suministro abundante de sangre, como los de la mano, o con una cubierta de tejido blando (la piel, la grasa y el músculo que rodean el hueso), como el fémur o hueso del muslo, probablemente sanen más rápido. En cambio, las zonas óseas como la espinilla tardan más en sanar.
Gravedad de la lesión
Los huesos rotos más complejos, como aquellos con múltiples fracturas, huesos desplazados, daños en los músculos o nervios circundantes, o que afectan una articulación, pueden tardar más en sanar.
Edad del niño
En los niños, la consolidación ósea ocurre mucho más rápido que en los adultos. Los niños pequeños tienen alrededor de los huesos una capa gruesa de tejido conjuntivo rico en sangre, llamada periostio, que acelera la consolidación. A medida que los niños crecen, el periostio se vuelve más delgado, lo que reduce el suministro de sangre.
Fisioterapia
Aunque parezca que los niños se recuperan fácilmente, el ejercicio mediante fisioterapia (PT) puede ayudarles a recuperar la fuerza y la amplitud de movimiento en la zona lesionada.
“Cuando les retiran el yeso, se puede ver algo de hueso en recuperación [en las radiografías], pero es posible que la línea de fractura no haya desaparecido”, explica el Dr. Rebello. “Antes de volver a cualquier actividad deportiva, los ejercicios de amplitud de movimiento y la tensión gradual y controlada sobre el hueso facilitarán la recuperación.”
Si su hijo necesita PT, el fisioterapeuta adaptará los ejercicios a la lesión y a la etapa de recuperación. Puede comenzar con ejercicios que aumenten la amplitud de movimiento y avanzar a movimientos más exigentes que desarrollen la fuerza ósea y muscular necesaria para prevenir otra lesión. “Es indispensable no hacerlos solamente en el consultorio del fisioterapeuta, sino también en casa, para obtener resultados óptimos y volver lo antes posible a todas las actividades”, afirma el Dr. Rebello.
Aunque no puede controlar con precisión la rapidez con la que sana el hueso roto de su hijo, apoyarlo con una buena nutrición y ejercicio seguro y adecuado marca una gran diferencia. “El tiempo de recuperación dependerá de lo que haga, con qué frecuencia lo haga y qué tan motivado esté”, afirma el Dr. Rebello.