Lo que debe saber sobre la pérdida auditiva en niños
Leila Mankarious, MD
Se cae una sartén en la cocina, pero su hijo, que está sentado cerca, parece no notarlo. O su hijo nunca responde a su voz cuando usted le habla desde otra habitación. Estos son signos de que su hijo podría tener pérdida auditiva en uno o ambos oídos.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, 1 o 2 de cada 1,000 bebés presentan algún grado de pérdida auditiva al nacer. La cifra aumenta a 5 de cada 1,000 en los niños de 3 a 17 años.
“La pérdida auditiva en niños es más común de lo que podría pensar”, dice Leila Mankarious, MD, especialista pediátrica en oído, nariz y garganta (ENT), también conocida como otorrinolaringóloga, de Mass General Brigham. Atiende a pacientes en Mass Eye and Ear Pediatric Hearing Center.
“Es importante diagnosticar y tratar cualquier tipo de pérdida auditiva lo antes posible. Sin el tratamiento adecuado, incluso una pérdida auditiva leve puede hacer que los niños tengan dificultades con el desarrollo del habla y el lenguaje, el trabajo escolar y la socialización con otros niños”, dice la Dra. Mankarious.
Conozca las causas más comunes de pérdida auditiva en niños y qué hacer si sospecha que su hijo tiene dificultades para oír.
Incluso una pérdida auditiva leve puede afectar el desarrollo cognitivo, social y conductual. Los padres deben estar atentos a los problemas de audición y hablar con el pediatra de su hijo si sospechan que existe pérdida auditiva.
Leila Mankarious, MD
- Especialista pediátrica en oído, nariz y garganta, Mass General Brigham
Signos de pérdida auditiva en niños
La pérdida auditiva en niños puede ser leve, moderada o grave. Puede afectar uno o ambos oídos. Algunos niños nacen con pérdida auditiva; en otros, se desarrolla lentamente. A menudo, los signos son tan sutiles que los padres quizá no los noten de inmediato.
“Es sorprendente la cantidad de padres que no pueden darse cuenta de que su hijo tiene dificultades para oír. A los padres les puede resultar fácil pasar por alto una pérdida auditiva leve”, dice la Dra. Mankarious. “El niño puede oír parte de lo que dice una persona, pero no palabras completas ni todos los matices. Puede depender de la vista para saber cuándo alguien está hablando y leerle los labios”.
Si su hijo no responde a sus indicaciones verbales, quizá sea algo más que una mala actitud: es posible que no lo oiga. Preste atención a estos signos comunes de pérdida auditiva:
- No oye cosas que otros notan, como el canto de los pájaros o aviones que vuelan por encima
- No responde a ruidos fuertes
- Tiene mareos, dolor, sensación de oído tapado o zumbidos en el oído
- Su habla y lenguaje están retrasados en comparación con otros niños de la misma edad
- Necesita estar frente a usted para responder a la conversación
- Mira televisión con el volumen alto
“Incluso una pérdida auditiva leve puede afectar el desarrollo cognitivo, social y conductual. Los padres deben estar atentos a los problemas de audición y hablar con el pediatra de su hijo si sospechan que existe pérdida auditiva”, dice la Dra. Mankarious.
Causas de pérdida auditiva en niños
Las anomalías físicas y los cambios en las diminutas estructuras del oído interno, medio y externo pueden causar pérdida auditiva. La mayoría de los casos de pérdida auditiva en niños se divide en dos categorías:
- Pérdida auditiva conductiva: Algo, como líquido atrapado, acumulación de cerumen o un conducto auditivo que no se abrió de manera natural, bloquea la transmisión del sonido desde el oído externo a través del tímpano o de los tres pequeños huesos del oído medio
- Pérdida auditiva neurosensorial: Algunas partes del oído interno o el nervio que envía señales sonoras al cerebro (nervio auditivo) no se formaron correctamente o no funcionan bien
Pérdida auditiva conductiva por infecciones crónicas del oído
Las infecciones del oído (otitis media) son una de las causas más frecuentes de pérdida auditiva conductiva. Aproximadamente la mitad de todos los niños tiene una infección del oído antes de los 2 años.
Los bebés y los niños pequeños son más propensos a las infecciones del oído porque tienden a tener más resfriados que los adultos. Además, el sistema natural de ventilación del oído está menos desarrollado en los niños y es más probable que se bloquee por la mucosidad relacionada con una enfermedad. Las obstrucciones provocan infección, hinchazón y acumulación de líquido en el conducto auditivo.
“Los padres no deben entrar en pánico si su hijo tiene algunas infecciones del oído; los efectos suelen ser temporales. Sin embargo, las infecciones crónicas del oído pueden provocar pérdida auditiva”, dice la Dra. Mankarious.
Pérdida auditiva neurosensorial
La pérdida auditiva neurosensorial es menos común que la pérdida auditiva conductiva, pero es más permanente, dice la Dra. Mankarious. “En ocasiones mejora, pero es poco frecuente que este tipo de pérdida auditiva mejore con el tiempo”.
La pérdida auditiva neurosensorial suele deberse a un defecto en la cóclea. Esta diminuta estructura del oído con forma de caracol convierte las vibraciones en señales nerviosas que el cerebro interpreta como sonido. El daño en la cóclea puede ser genético, pero también puede deberse a otros factores, como:
- Infección antes del nacimiento
- Nacimiento prematuro o bajo peso al nacer
- Meningitis y otras enfermedades
Pruebas de pérdida auditiva en niños
Debido a que la intervención temprana es fundamental, Mass General Brigham evalúa la audición de los recién nacidos antes de que reciban el alta del hospital. El Joint Committee on Infant Hearing, que forma parte de la American Speech-Language-Hearing Association, recomienda que los proveedores sigan la “regla 1-2-3” para los bebés:
- Evaluación antes del primer mes de vida
- Diagnóstico antes de los 2 meses de vida
- Intervención terapéutica antes de los 3 meses de vida
“Las pruebas de audición no son dolorosas y son necesarias”, dice la Dra. Mankarious. La evaluación de bebés para medir cómo responden el oído y el cerebro al sonido toma solo unos minutos. Los proveedores pueden colocar electrodos en la cabeza de su bebé o introducir un pequeño dispositivo en su oído. Los recién nacidos que no superan la evaluación son referidos a un especialista en ENT para diagnóstico y tratamiento. El especialista en ENT trabaja con un audiólogo que realiza más pruebas.
Por lo general, el pediatra vuelve a evaluar a los niños a los 4 años, y algunas escuelas pueden ofrecer evaluaciones adicionales a los niños de primaria, dice la Dra. Mankarious. “Entre esos momentos hay otros hitos del desarrollo que los pediatras controlan. Si los niños no alcanzan esos hitos, los médicos empiezan a considerar la pérdida auditiva como una posible causa”.
En los niños pequeños y mayores que pueden seguir instrucciones, las pruebas de audición dependen más de la respuesta conductual. Las pruebas pueden incluir juegos, respuesta a órdenes verbales y respuesta a sonidos mientras escuchan con audífonos.
Tratamiento de la pérdida auditiva pediátrica
La mayoría de los niños con pérdida auditiva recibirá una de estas opciones de tratamiento:
Tubos de ventilación para los oídos
Si su hijo tiene infecciones crónicas del oído, su proveedor puede recomendar tubos de ventilación. Estos pequeños tubos permanecen temporalmente en el oído para ayudar a que el líquido drene correctamente. Los tubos suelen colocarse alrededor del primer año de vida, pero en casos graves pueden utilizarse en niños de apenas 3 meses.
Un especialista en ENT realiza la cirugía en un quirófano mientras el niño está bajo anestesia. El procedimiento dura solo unos minutos. “Por lo general, los tubos se caen solos a los 9 meses”, dice la Dra. Mankarious. “Tienen una eficacia aproximada del 95 %. Los niños que reciben un juego de tubos quizá no necesiten un segundo juego”.
Audífonos
Para la pérdida auditiva conductiva con causas anatómicas, como un conducto auditivo cerrado o un problema con los huesos del oído medio, los médicos suelen recetar audífonos. Un audífono es un pequeño dispositivo médico electrónico que se lleva en el oído externo y amplifica el sonido. Se adapta al grado de pérdida auditiva de su hijo.
“Cuando el oído medio o el conducto auditivo no se formaron correctamente, algunas afecciones pueden corregirse con cirugía y otras son permanentes. Si el problema puede abordarse con un audífono, suele ser la primera opción de tratamiento para evitar complicaciones quirúrgicas”, dice la Dra. Mankarious.
Implantes cocleares
Cuando los audífonos no pueden amplificar el sonido lo suficiente, un implante coclear es una opción. Estos implantes funcionan enviando el sonido directamente al nervio auditivo. Los implantes tienen dos partes:
- Un dispositivo implantado mediante cirugía
- Un procesador que el niño lleva detrás de la oreja o en la cabeza
Cuanto antes reciba un niño un implante coclear, mejor será para su desarrollo general. “Los niños que reciben implantes antes del primer año de vida obtienen resultados mucho mejores a largo plazo que quienes los reciben después de los 2 años”, dice la Dra. Mankarious.
Destaca que un implante coclear es solo una opción para la pérdida auditiva grave. Los padres preocupados por una intervención quirúrgica pueden optar por que su hijo aprenda el lenguaje de señas estadounidense (ASL). Al igual que el lenguaje verbal, el ASL favorece el desarrollo de los niños con pérdida auditiva, señala.
Cómo apoyar la audición de su hijo
Como la pérdida auditiva tiene un efecto importante en el desarrollo del niño, los padres deben tomar medidas para proteger la audición de sus hijos:
- Asegúrese de que su hijo reciba una evaluación como recién nacido y otra a los 4 años.
- Si su hijo no supera una evaluación, haga un seguimiento de inmediato con un especialista que pueda ofrecer pruebas, diagnóstico y tratamiento.
- Si sospecha pérdida auditiva en cualquier momento, hable de inmediato con el pediatra de su hijo.
“Como padre o madre, sea persistente y recuerde que el tiempo es fundamental”, dice la Dra. Mankarious. “Es esencial abordar la pérdida auditiva pediátrica a una edad temprana y brindar a su hijo todo el apoyo que necesita”.