Por qué no debe ignorar el dolor de pie
Por lo general, los atletas no dudan en buscar atención médica por lesiones agudas (repentinas) del pie. Pero puede ser tentador ignorar un dolor persistente o uno que aparece y desaparece. Este tipo de dolor crónico suele producirse por uso excesivo.
“Con las lesiones por uso excesivo, a menudo todavía puede participar en los entrenamientos. Simplemente duele. Vemos a muchos atletas cuyos pies pueden doler algunos días y otros no, o que pueden tener un dolor persistente todos los días. Piensan que simplemente pueden soportarlo”, explica Gregory Waryasz, MD, especialista en medicina deportiva de Mass General Brigham. “Pero, en realidad, podría estar causando más daño al sobrecargar un tendón o correr sobre un hueso fracturado”.
El dolor persistente de pie o el dolor acompañado de ciertos otros síntomas debe ser evaluado por un especialista.
“La evaluación y el tratamiento pueden ayudar a prevenir daños más graves y mejorar su rendimiento a largo plazo”, explica el Dr. Waryasz.
Causas del dolor de pie
El dolor de pie por uso excesivo puede aparecer en una gran variedad de deportes, especialmente aquellos que implican correr mucho. Las lesiones por uso excesivo más comunes en el pie son:
- Tendinitis de Aquiles: El tendón de Aquiles conecta el músculo de la pantorrilla con el hueso del talón. La tendinitis es una afección común que implica irritación e inflamación de un tendón. Si no se trata, la tendinitis de Aquiles puede provocar un desgarro o una rotura del tendón.
- Neuroma de Morton: También llamada neuroma intermetatarsiano, esta afección afecta la parte anterior de la planta del pie. El tejido nervioso se engrosa, lo que causa dolor en esa zona específica. Puede sentirse como ardor u hormigueo, o como si caminara sobre una piedrita.
- Fascitis plantar: Esta afección aparece cuando se inflama la fascia plantar, una banda de tejido que sostiene el arco del pie. También llamada dolor plantar del talón, causa dolor y rigidez en el talón.
- Enfermedad de Sever: Esta afección implica inflamación de la placa de crecimiento en la parte posterior del talón. Es una causa común de dolor de talón, especialmente en niños que practican deportes o hacen ejercicio con regularidad.
- Fractura por sobrecarga: Una fractura por sobrecarga es una pequeña grieta en un hueso. Se produce cuando un hueso se somete a demasiada presión repetitiva con el tiempo. Las fracturas por sobrecarga pueden convertirse en fracturas completas si no se les permite sanar.
- Síndrome del túnel tarsiano: Esta afección afecta el nervio tibial posterior, ubicado en la cara interna del tobillo. Si el nervio se comprime, puede causar sensaciones dolorosas parecidas a descargas eléctricas en el tobillo y el pie.
Nadie quiere apartarlo de su deporte. Pero una revisión rápida de una lesión a menudo puede evitar que se pierda meses de su deporte, en lugar de solo una o dos semanas de descanso.
Gregory Waryasz, MD
- Especialista en medicina deportiva, Mass General Brigham
¿Cómo sé si mi dolor de pie es grave?
Dr. Waryasz reconoce que a los atletas puede resultarles difícil saber si necesitan atención médica por determinadas lesiones del pie.
“Al principio, quizá tenga solo un poco de dolor y luego desaparezca después de las primeras 24 a 48 horas. Quizá solo sienta debilidad y piense que no pasa nada porque ya no tiene dolor”, explica. Sin embargo, las afecciones por uso excesivo del pie tienden a reaparecer y empeorar con el tiempo si no hay descanso o tratamiento.
“Si se despierta y empieza a sentir bastante dolor, pero puede apoyar peso sobre el pie, puede descansar uno o dos días para ver si mejora”, explica. “Pero si realmente tiene dificultades para soportar peso o presenta otros síntomas determinados, debe hacerse evaluar”.
Dr. Waryasz destaca algunas otras señales de advertencia que justifican recibir atención médica:
- Dolor de espalda junto con dolor de pie
- Un bulto que antes no estaba, por ejemplo, en la parte delantera del tobillo
- Dificultad para impulsarse con el pie al caminar o hacer ejercicio
- Incapacidad para hacer movimientos normales, como levantar los dedos de los pies o levantar el pie con la misma fuerza que antes
- Dolor en cualquier parte del pie o el tobillo que empeora con el tiempo o le impide caminar normalmente o hacer ejercicio
- Un chasquido audible o la sensación de un chasquido con un movimiento específico
- Dolor repentino de pie sin una lesión, especialmente cuando no puede apoyar peso sobre el pie
- Debilidad al hacer ciertos movimientos, como levantar la parte delantera del pie hacia la espinilla
Si presenta alguno de estos síntomas, el Dr. Waryasz recomienda hablar con su entrenador atlético, fisioterapeuta, proveedor de atención primaria o un centro de atención ortopédica de urgencia.
Tratamiento temprano para obtener mejores resultados
Algunos atletas dudan en buscar tratamiento porque no quieren oír que necesitan un procedimiento o descanso. Sin embargo, el Dr. Waryasz los anima a superar este temor para optimizar su salud y rendimiento futuros. Una lesión por uso excesivo puede empeorar con el tiempo y, finalmente, impedirle participar en las actividades que le gustan.
“Nadie quiere apartarlo de su deporte. Pero una revisión rápida de una lesión a menudo puede evitar que se pierda meses de su deporte, en lugar de solo una o dos semanas de descanso”, explica.
Destaca que muchas lesiones por uso excesivo pueden tratarse con enfoques no quirúrgicos a corto plazo, como:
- Modificar la actividad o descansar algunas semanas
- Recibir consejos sobre cómo reducir al mínimo los factores de riesgo del dolor de pie y tobillo
- Usar un yeso o una bota en lugar de someterse a una cirugía
- Hacer entrenamiento cruzado, como limitar los movimientos de alto impacto a unos pocos días por semana y añadir opciones eficaces de bajo impacto
- Corregir la forma, por ejemplo, ajustando la manera de saltar o correr
- Recibir fisioterapia u orientación nutricional para la salud musculoesquelética
- Usar calzado adecuado, como un zapato diferente o una plantilla correctiva