Ejercicios para la enfermedad de Parkinson
Kelly Hussey, PT, DPT
La enfermedad de Parkinson afecta gradualmente su cerebro y su cuerpo con el paso del tiempo. Puede afectar casi todos los aspectos del movimiento, desde caminar y hablar hasta la digestión. Aunque no existe cura para el Parkinson, combinar el ejercicio con otros tratamientos médicos puede ayudar a retrasar el empeoramiento de los síntomas.
“Siempre les digo a mis pacientes que el Parkinson es una afección que se controla de forma indefinida. La buena noticia es que las investigaciones han demostrado que el ejercicio ayuda a retrasar, e incluso prevenir, los problemas de movilidad,” dice Kelly Hussey, PT, DPT, fisioterapeuta de Mass General Brigham. Hussey es especialista clínica en neurología certificada y fisioterapeuta sénior en el Departamento de Fisioterapia y Terapia Ocupacional del Massachusetts General Hospital.
Trabaja en estrecha colaboración con los proveedores de Mass General Parkinson’s Disease and Movement Disorder Center, reconocido por Parkinson’s Foundation como Center of Excellence por su investigación, atención clínica, educación comunitaria y alcance comunitario sobre la enfermedad de Parkinson. Con el tratamiento adecuado de un equipo de expertos en el cuidado de la enfermedad de Parkinson, usted puede controlar con éxito los síntomas durante muchos años.
“Algunas cosas se sienten muy fuera de control cuando usted tiene Parkinson,” dice Hussey. “Los ejercicios para la enfermedad de Parkinson pueden ser una forma de combatirla.”
Sabemos a qué conducirán los problemas derivados del Parkinson e intentamos prevenirlos antes de que comiencen. Educamos a las personas sobre la importancia del ejercicio tan pronto como reciben el diagnóstico. Por ejemplo, estirar y usar su rango completo de movimiento ayuda a mantener la flexibilidad y puede ayudar a prevenir la rigidez o el dolor.
Kelly Hussey, PT, DPT
- Fisioterapeuta, Mass General Brigham
Control de los síntomas de la enfermedad de Parkinson
Las señales tempranas no motoras (no relacionadas con el movimiento) de la enfermedad de Parkinson suelen aparecer antes que las señales motoras (relacionadas con el movimiento).
Las personas con Parkinson experimentan síntomas relacionados con la movilidad, que incluyen:
- Temblores
- Juzgar mal el movimiento, como no alcanzar lo que intenta agarrar o chocar con objetos mientras camina
- Problemas para hacer dos cosas a la vez, como caminar y hablar
- Movimientos lentos o pequeños
- Incapacidad repentina para moverse
- Rigidez que dificulta girar el cuerpo
- Dificultad para pasar de estar sentado a estar de pie y otros movimientos relacionados con el equilibrio
Los problemas de movimiento que acompañan a la enfermedad de Parkinson pueden provocar otros problemas, tales como:
- Disminución de la flexibilidad y la resistencia
- Dolor, debilidad y rigidez
- Mala postura
- Arrastrar los pies con pasos más cortos y pequeños al caminar
- Inestabilidad y riesgo de caídas
“Sabemos a qué conducirán los problemas derivados del Parkinson e intentamos prevenirlos antes de que comiencen. Educamos a las personas sobre la importancia del ejercicio apenas reciben el diagnóstico,” dice Hussey. “Por ejemplo, estirar y usar su rango completo de movimiento ayuda a mantener la flexibilidad y puede ayudar a prevenir la rigidez o el dolor.”
Las investigaciones muestran mejoras con los ejercicios para la enfermedad de Parkinson
Los cambios en la química cerebral causan los síntomas de Parkinson. Pero la investigación muestra que el ejercicio regular puede mejorar la función cerebral en pacientes con Parkinson.
Un estudio sobre el ejercicio y el Parkinson publicado en Annals of Neurology en 2022 examinó los efectos del ejercicio en el cerebro. Los investigadores descubrieron que el ejercicio aeróbico mejora la forma en que su cerebro controla su cuerpo, incluida una reducción en los problemas de movimiento de Parkinson.
“Este estudio sugiere que el ejercicio aeróbico puede mejorar cómo piensan y se sienten las personas con Parkinson,” dice Hussey. “El ejercicio ayuda a fortalecer sus músculos, corazón y pulmones, y produce efectos positivos en su cerebro. La investigación es muy alentadora porque respalda lo que ya observamos en los pacientes.”
Trabaje con un fisioterapeuta para ejercicios de Parkinson
Ya sea que nunca haya hecho ejercicio o que esté retomándolo, Hussey sugiere comenzar con un fisioterapeuta que se especialice en trastornos del movimiento.
“Para algunas personas puede ser difícil comenzar o saber qué es lo apropiado. Los fisioterapeutas entienden los síntomas del Parkinson y diseñan programas de ejercicio personalizados,” dice Hussey. “Evaluamos a las personas para determinar su condición física actual y luego diseñamos un programa que haga que el ejercicio sea desafiante y eficaz.”
El fisioterapeuta recomienda ejercicios para sus síntomas y su afección. El fisioterapeuta también le muestra formas seguras de hacer ejercicio si tiene problemas de equilibrio o si usa un andador o bastón. También es una buena idea regresar a una clínica una o dos veces al año para que un fisioterapeuta reevalúe su rutina de ejercicios.
Hussey recomienda buscar un fisioterapeuta que cuente con una certificación de especialista clínico en neurología. Algunos terapeutas tienen una certificación adicional en LSVT Big. LSVT Big es un método de entrenamiento que enseña a los pacientes con Parkinson cómo usar un esfuerzo adicional para producir movimientos más grandes y normales.
Ejercicios sencillos para la enfermedad de Parkinson
La mayoría de las personas con Parkinson pueden hacer algunos ejercicios sencillos en casa. “El mejor momento para empezar a hacer ejercicio es ahora mismo. Nunca es demasiado pronto para empezar, incluso si no tiene muchos síntomas. Además, nunca es demasiado tarde,” dice Hussey.
Siempre pregúntele a su médico o fisioterapeuta si es seguro para usted hacer ejercicio en casa. Cuando reciba la aprobación, Hussey sugiere asegurarse de que su rutina de ejercicios incluya actividades en cuatro categorías:
Ejercicio aeróbico
El entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT) aumenta la frecuencia cardíaca mediante breves períodos de esfuerzo intenso. Aumenta el metabolismo y es bueno para el corazón, los pulmones y el cerebro. Intente caminar a un ritmo normal durante 2 minutos y altérnelo con un ritmo más rápido durante 1 minuto. Intente hacer un total de 30 minutos al día, de 3 a 5 veces por semana. Puede obtener los mismos beneficios en una bicicleta estática, una máquina elíptica o haciendo ejercicio en el agua.
Estiramientos
Los ejercicios de estiramiento diarios ayudan a aliviar la rigidez de los músculos tensos. Existen muchos ejercicios de estiramiento diferentes. Por ejemplo, acuéstese boca arriba con los pies apoyados en una cama o en el suelo. Doble las rodillas y deje que caigan suavemente de un lado a otro.
Equilibrio y agilidad
Intente pararse sobre un pie de 10 a 30 segundos sin usar las manos para mantener el equilibrio; luego cambie de pie. Cierre los ojos o cambie la posición de sus pies para un desafío adicional. Párese en una esquina o junto a un mostrador por seguridad.
Hussey recomienda descargar un folleto gratuito de American Parkinson Disease Association, “Be Active & Beyond: A Guide to Exercise and Wellness for People with Parkinson’s Disease.” El folleto contiene imágenes de ejercicios de fortalecimiento y estiramiento con instrucciones que puede seguir en casa.
Si prefiere las clases de ejercicios en grupo, Hussey recomienda el tai chi, el boxeo o el baile, que combinan múltiples beneficios del ejercicio. “Busque clases en su comunidad. Algunas son específicamente para personas con enfermedad de Parkinson y adultos mayores,” dice Hussey.
Hussey sugiere pensar en el ejercicio como una parte prescrita del manejo del Parkinson. “A veces a las personas les cuesta incluir el ejercicio, pero esas mismas personas toman sus medicamentos con regularidad,” dice Hussey. “Debe considerar el ejercicio como una forma de medicina para la enfermedad de Parkinson. Pruebe distintos ejercicios y varíelos de vez en cuando. Tenga algo que hacer en casa cada día y encuentre formas divertidas de seguir haciendo ejercicio.”
Una mujer negra mayor trotando en el parque.
La actividad aeróbica, como caminar, puede ayudar a mejorar el pensamiento y el bienestar de las personas con Parkinson.