Tipos de inyecciones que pueden ayudar con el dolor articular
Cuanto más sometemos nuestro cuerpo a esfuerzos —ya sea mediante deportes de competencia o simplemente por el envejecimiento—, más dolor articular podemos esperar. Pero cuando el dolor articular interfiere con su vida, es hora de buscar una alternativa a los analgésicos de venta libre.
Las inyecciones articulares pueden ser otra opción, explica Joanne Borg Stein, MD, especialista en medicina física y rehabilitación y medicina deportiva de Mass General Brigham.
¿Qué son las inyecciones para la artritis y el dolor articular?
Las inyecciones articulares introducen diversas sustancias beneficiosas directamente en las articulaciones o en los ligamentos y tendones que las rodean. Pueden reducir la inflamación, controlar el dolor y quizá tengan el potencial de ayudar a sanar las estructuras de sostén.
“Las inyecciones no deben considerarse tratamientos independientes, sino un medio para alcanzar un objetivo”, explica la Dra. Borg Stein. “También tiene que hacer el trabajo de rehabilitación, es decir, fisioterapia o terapia ocupacional, para obtener resultados”.
Ya sea que tenga dolor en una articulación debido a una lesión (o simplemente al desgaste), o que haya desarrollado osteoartritis en varias articulaciones, las inyecciones podrían ayudar. Las inyecciones pueden ser adecuadas para articulaciones de todo el cuerpo, incluidas la rodilla, la cadera, el hombro, el tobillo, la articulación sacroilíaca (SI) y las articulaciones facetarias (de la columna).
Hay que empezar por lo básico: descanso adecuado, ejercicio y nutrición. Si hemos optimizado su salud por otros medios y aún tiene dolor, entonces empezamos a considerar las inyecciones.
Joanne Borg Stein, MD
- Especialista en medicina deportiva, Mass General Brigham
¿Cuándo son una opción las inyecciones articulares?
“Hay que empezar por lo básico: descanso adecuado, ejercicio y nutrición”, explica la Dra. Borg Stein. “Si hemos optimizado su salud por otros medios y aún tiene dolor, entonces empezamos a considerar las inyecciones”.
La decisión de recibir una inyección articular comienza con una conversación reflexiva y sincera con su médico. La mayoría de las veces, el seguro no cubre este costoso tratamiento. Es posible que no haya cobertura del seguro porque algunas de estas inyecciones todavía son experimentales y no están aprobadas por la FDA. Cuando paga de su bolsillo, es importante evaluar plenamente sus opciones con su médico mediante la toma de decisiones compartida.
“Nos sentamos a conversar con usted durante un buen rato”, explica la Dra. Borg Stein. “¿Ha agotado otros recursos, especialmente los que cubriría el seguro? ¿Le beneficiaría más someterse a una cirugía? ¿Qué espera de la recuperación?”.
Tipos de inyecciones para el dolor articular
Su médico recomendará un tipo de inyección según sus necesidades. Las sustancias inyectables disponibles abarcan desde los conocidos corticosteroides hasta células obtenidas de su propio cuerpo.
Inyección de cortisona
Es probable que reciba una inyección de cortisona, también llamada inyección de esteroides, como tratamiento de primera línea. Las inyecciones de cortisona son eficaces para reducir rápidamente la inflamación y el dolor directamente dentro de la articulación en muchos pacientes, pero requieren algunas precauciones.
“Los esteroides pueden ser algo tóxicos para el cartílago de la articulación y, con el tiempo, pueden causar efectos secundarios en todo el cuerpo”, explica la Dra. Borg Stein. “Los reservo para momentos en los que se necesita una solución realmente rápida. Si se van a usar de manera repetida y a largo plazo, debemos elaborar otro plan”.
El seguro suele cubrir las inyecciones de cortisona. Si tiene una lesión menor, el alivio puede durar indefinidamente. Pero si tiene dolor crónico (a largo plazo), solo sentirá los efectos del esteroide durante unos 3 meses.
Inyecciones de gel en la rodilla
Las inyecciones de gel se elaboran con ácido hialurónico, una sustancia espesa que imita el líquido amortiguador normal del interior de las articulaciones. Algunos planes de seguro pueden cubrir las inyecciones de gel, pero solo para la rodilla (y, en ocasiones, el hombro).
Las inyecciones de gel en la rodilla funcionan bien para la mayoría de los dolores de rodilla, especialmente si tiene artritis leve a moderada. Por lo general, los efectos duran de 6 a 12 meses.
“A menudo usamos una inyección de gel si ha probado sin éxito otros tratamientos, como medicamentos, ejercicio o inyecciones de esteroides, pero todavía no es candidato a un reemplazo de rodilla”, explica la Dra. Borg Stein.
Inyecciones de proloterapia
Las inyecciones de proloterapia usan agua azucarada concentrada (dextrosa) y buscan aliviar el dolor en articulaciones, ligamentos y tendones. Estas inyecciones, que rara vez cubre el seguro, pueden ayudar a reducir el dolor causado por la osteoartritis, así como por lesiones crónicas de tendones y ligamentos, como los esguinces de tobillo.
“En particular, existen pruebas sólidas de investigaciones que indican que la proloterapia ayuda con la artritis de rodilla y el codo de tenista”, explica la Dra. Borg Stein.
Ortobiológicos
Los ortobiológicos, a veces llamados medicina regenerativa, son una categoría más reciente de sustancias inyectables elaboradas a partir de su propia sangre o tejido. Aunque las investigaciones no han demostrado que esta terapia realmente restituya el tejido perdido y estos productos no están aprobados por la FDA para tratar la artritis u otras afecciones articulares, en algunos estudios los ortobiológicos han mostrado potencial para favorecer la cicatrización de los tejidos.
Estas inyecciones, que por lo general no cubre el seguro, se dirigen a articulaciones con artritis y problemas crónicos de los tendones prácticamente en cualquier parte del cuerpo. “Artritis en el tobillo, las caderas, las rodillas, los hombros, los codos y la muñeca”, enumera la Dra. Borg Stein. “Codo de tenista, tendinopatía de la cadera, los isquiotibiales o el tendón de Aquiles; lo que sea, podemos tratarlo”.
Agrega que las inyecciones ortobiológicas pueden ser especialmente útiles para el dolor de la articulación SI. La articulación SI conecta la pelvis con la parte inferior de la columna. Los ligamentos que unen los huesos en la articulación SI se lesionan con facilidad, pero, según la experiencia de la Dra. Borg Stein, pueden responder muy bien al tratamiento con inyecciones regenerativas.
Inyecciones de PRP y terapia celular
El ortobiológico más común y mejor estudiado se denomina plasma rico en plaquetas (PRP). El proceso de las inyecciones de PRP consiste en extraerle sangre, aislar y concentrar las plaquetas e inyectar miles de millones de plaquetas en la articulación, el ligamento o el tendón.
Algunas sustancias inyectables más recientes, llamadas terapias celulares, usan células y tejidos obtenidos de su propio cuerpo, como médula ósea o tejido adiposo. Las células se recolectan, se limpian y se inyectan cuidadosamente en la articulación, el ligamento o el tendón.
“Las terapias celulares han reducido la inflamación crónica en muchos de mis pacientes, y las investigaciones sugieren que pueden tener el potencial de estimular una respuesta de cicatrización en el tejido con el tiempo”, explica la Dra. Borg Stein.
Conclusiones sobre las inyecciones articulares
“La diferencia entre la mayoría de estos tratamientos es el tiempo”, explica la Dra. Borg Stein. “En un mes, se sentirá mejor con un esteroide. A largo plazo —6 meses después—, he visto a pacientes sentirse mejor durante meses o años con plasma rico en plaquetas o proloterapia”.
Hay mucha publicidad engañosa y exageración sobre el éxito de las inyecciones articulares, por lo que conviene contar con un médico de confianza. Pregúntele a su médico qué muestran las investigaciones para su diagnóstico específico y cuánto podría durar el alivio del dolor. Sea cuidadoso al elegir dónde recibir inyecciones ortobiológicas y pregunte por los protocolos de seguridad del médico o la clínica.
Por último, la Dra. Borg Stein destaca la importancia de considerar el panorama completo. “Asegúrese de participar verdaderamente como socio, tanto antes como después de la inyección articular. Póngase en el mejor estado físico y mental posible”, explica. “Si va a hacer esta inversión, querrá aprovechar al máximo el procedimiento y la rehabilitación”.