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Mujeres negras y riesgo de cáncer de mama

Persona colaboradora: Erica Warner, ScD, MPH
Una mujer negra habla con su médica.

Las disparidades raciales todavía existen en la atención médica y pueden tener consecuencias devastadoras. En cuanto a la supervivencia al cáncer de mama, una investigación de Mass General Brigham muestra que las mujeres negras tienen entre un 17 % y un 50 % más probabilidades de morir de la enfermedad que las mujeres blancas, según el subtipo de cáncer de mama.

Sin embargo, una de las investigadoras quiere que las mujeres sepan que pueden influir en sus propios resultados.

“Hay muchas razones para tener esperanza. Estas disparidades no son inevitables”, afirma Erica Warner, ScD, MPH, epidemióloga e investigadora de Mass General Brigham Cancer Institute.

“Hace cuarenta o 50 años, no había diferencias en la mortalidad entre las mujeres negras y las blancas. Estas disparidades surgieron con el tiempo. Eso nos indica que algo relacionado con nuestra forma de vivir y de tratar a las personas con cáncer de mama ha contribuido a esta situación. Y si pudimos crearla, podemos revertirla”, comenta la Dra. Warner.

El Warner Lab trabaja para garantizar que todas las mujeres se beneficien de los avances en la detección y el tratamiento del cáncer de mama. La Dra. Warner anima a las mujeres a defender sus intereses comprendiendo los factores de riesgo y haciéndose pruebas de detección y recibiendo atención de seguimiento. También ofrece consejos a quienes reciben un diagnóstico.

Disparidades raciales en el cáncer de mama

La Dra. Warner reconoce que las disparidades raciales en la atención médica son complejas. Según su investigación, entre las causas se encuentran la desigualdad socioeconómica, los retrasos en el diagnóstico y el acceso inadecuado a tratamientos de alta calidad.

“Existe un legado de racismo sistémico en la atención médica. Es histórico, pero también sigue ocurriendo en la actualidad. Los estadounidenses negros tienen menos ingresos, menos patrimonio, viven en zonas con mayores carencias socioeconómicas y tienen menos acceso a una atención de alta calidad”, explica.

“Las disparidades surgen porque algunas personas reciben ventajas y otras no. A medida que hemos mejorado nuestra capacidad para detectar el cáncer de mama mediante nuevas tecnologías y hemos logrado tratarlo mejor, ha aumentado la brecha entre quienes reciben esos avances y quienes no. Las mujeres negras tienen menos probabilidades de beneficiarse de todos estos avances.”

La Dra. Warner considera que identificar y reconocer el problema es el primer paso para abordarlo. Existen iniciativas nacionales para reducir las disparidades, como Equal Hope. Mass General Brigham está desarrollando de manera consciente estrategias para mejorar la puntualidad, la calidad y la integridad de la atención que reciben las mujeres negras mediante sus iniciativas United Against Racism y el Lifestyle Medicine Program.

Hay cierta evidencia de que, en promedio, las mujeres negras tienen mamas más densas. Esto no significa necesariamente que tengan más probabilidades de desarrollar cáncer de mama, pero la enfermedad puede ser más difícil de detectar. La detección y el tratamiento tempranos son esenciales para tener las mejores probabilidades de supervivencia, por lo que las mujeres con mamas densas podrían beneficiarse de tipos especiales de detección.

Erica Warner, ScD, MPH

  • Epidemióloga e investigadora, Mass General Brigham Cancer Institute

Factores de riesgo de cáncer de mama en las mujeres negras

Las mujeres pueden influir en su propia atención si comprenden determinados factores de riesgo. Algunos son especialmente relevantes para las mujeres negras.

Densidad mamaria

La densidad mamaria mide la cantidad de tejido graso en comparación con la cantidad de tejido fibroso en una mama. Con las mamografías tradicionales, puede ser difícil detectar el cáncer de mama en mujeres que tienen más tejido fibroso.

“Hay cierta evidencia de que, en promedio, las mujeres negras tienen mamas más densas”, explica la Dra. Warner. “Esto no significa necesariamente que tengan más probabilidades de desarrollar cáncer de mama, pero la enfermedad puede ser más difícil de detectar. La detección y el tratamiento tempranos son esenciales para tener las mejores probabilidades de supervivencia, por lo que las mujeres con mamas densas podrían beneficiarse de tipos especiales de detección.”

Mass General Brigham Cancer Institute utiliza mamografía 3D, que proporciona imágenes más claras del tejido mamario. La Dra. Warner anima a todas las mujeres a preguntar a sus médicos cuál es su densidad mamaria y qué herramientas de detección son adecuadas para ellas.

Antecedentes reproductivos

Las hormonas y los antecedentes reproductivos desempeñan un papel importante en el desarrollo del cáncer de mama. Estos factores pueden aumentar el riesgo de una mujer:

  • Comenzar el ciclo menstrual (períodos) antes de los 12 años
  • Pasar por la menopausia después de los 55 años
  • No tener hijos o comenzar a tenerlos después de los 30 años
  • No amamantar

Es posible que muchos de estos factores no estén bajo el control de una mujer, pero la Dra. Warner afirma que es importante comprender cómo pueden afectar su riesgo personal. Destacó la importancia de amamantar, lo que puede reducir el riesgo de una mujer. En particular, la lactancia protege contra el cáncer de mama triple negativo en mujeres negras que han tenido varios partos.

“En realidad, puede reducir su riesgo con solo amamantar”, afirma. “Lamentablemente, la lactancia es menos común entre las mujeres negras que entre las mujeres blancas y asiáticas. Las mujeres negras enfrentan muchas barreras para amamantar, como no tener licencia de maternidad remunerada y carecer de espacios para extraerse leche.”

Peso corporal

Aunque el peso corporal es un factor de riesgo que las personas pueden modificar, se relaciona con el cáncer de mama de formas complejas, afirma la Dra. Warner. Tener un mayor peso a edades más tempranas se relaciona con un menor riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, después de la menopausia, tener un mayor peso se relaciona con un mayor riesgo.

La mayoría de los cánceres de mama se diagnostican después de la menopausia. Por eso, controlar el peso corporal y mantenerse físicamente activa después de la menopausia son medidas importantes que las mujeres pueden tomar para intentar controlar o reducir su riesgo de cáncer de mama.

Defienda sus intereses

Cuando participa activamente en su atención médica, puede ayudar a reducir las disparidades. Esto incluye hacerse pruebas de detección del cáncer de mama y hablar con su médico sobre su riesgo personal de padecer la enfermedad.

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF) recomienda que las mujeres se hagan una prueba de detección del cáncer de mama cada dos años a partir de los 40 años. Sin embargo, algunas mujeres con mayor riesgo deben comenzar antes o hacerse pruebas con más frecuencia.

La Dra. Warner recomienda que todas las mujeres hagan las siguientes preguntas a su médico:

  • ¿Podemos revisar mis factores personales de riesgo de cáncer de mama?
  • Según mis factores personales de riesgo, ¿cuándo debo hacerme pruebas de detección del cáncer de mama?
  • ¿Tengo mamas densas?
  • ¿Debo hacerme un tipo de prueba de detección más avanzado?
  • ¿Debo hacerme pruebas genéticas o recibir asesoramiento genético?

Si le diagnosticaron cáncer de mama, la Dra. Warner recomienda lo siguiente:

Obtenga una segunda opinión.

Es importante que se sienta cómoda y que tenga a una persona de confianza que la represente mientras recibe atención para el cáncer de mama. “El lugar donde recibe el diagnóstico quizá no sea el mejor para recibir atención. Asegúrese de sentirse cómoda con la institución o, al menos, con alguien del equipo”, afirma. Una segunda opinión no solo puede revelar más opciones de tratamiento, sino también ayudarle a encontrar un lugar de atención clínica más adecuado.

Comprenda su diagnóstico.

Las opciones de tratamiento y las probabilidades de supervivencia suelen depender del subtipo de cáncer. Las mujeres negras tienen un mayor riesgo de presentar tumores negativos para receptores hormonales, a veces llamados cáncer de mama triple negativo. Tradicionalmente, estos subtipos han sido más difíciles de detectar mediante mamografía y han tenido menos opciones de tratamiento porque no responden bien a la terapia hormonal.

Sin embargo, han aparecido nuevos medicamentos específicos para las mujeres con cáncer de mama triple negativo. “Espero que, con el tiempo, esto haga que ese tipo de cáncer de mama sea menos mortal”, afirma la Dra. Warner. “Por eso, es importante que las mujeres con cáncer de mama comprendan qué subtipo tienen.”

Haga preguntas detalladas sobre las opciones de tratamiento.

¿Qué recomienda el médico? ¿Por qué considera que ese es el mejor enfoque? ¿Hay otras opciones? ¿Cuáles son los riesgos y beneficios de cada opción?

  • Pregunte por los ensayos clínicos. “A veces, las personas creen que los ensayos clínicos son solo experimentos o un último recurso. Pero es allí donde pueden recibir atención de vanguardia”, afirma la Dra. Warner. “Y siempre intentamos lograr una mejor representación de las personas negras para entender si las nuevas terapias funcionan bien en esas poblaciones.”
  • Obtenga un plan de atención para sobrevivientes. Un plan de atención para sobrevivientes es un documento que resume los detalles de su diagnóstico y tratamiento. Ofrece orientación para su atención médica continua, incluido el seguimiento de una recurrencia del cáncer y de los posibles efectos secundarios a largo plazo de los tratamientos.

Practique la medicina del estilo de vida.

Los conceptos de la medicina del estilo de vida también pueden ayudar, afirma la Dra. Warner. La medicina del estilo de vida ayuda a las personas a adoptar conductas que han demostrado mejorar la salud y prevenir enfermedades. Si le diagnostican cáncer, concentrarse en estos cambios de estilo de vida puede ayudarle durante toda su experiencia con la enfermedad:

  • Duerma lo suficiente. Tomar medidas para mejorar el sueño puede ayudarle a aprovechar al máximo los tratamientos contra el cáncer y mejorar su calidad de vida.
  • Evite sustancias riesgosas (por ejemplo, deje de fumar y limite el alcohol).
  • Mantenga una alimentación saludable. Cuando tiene cáncer, una buena nutrición le ayuda a mantener la energía y recuperarse. Trate de concentrarse en alimentos con granos integrales, frutas, verduras y proteínas magras o de origen vegetal.
  • Mantenga relaciones saludables con otras personas. Las conexiones sociales son importantes para su salud general. Un consejero o trabajador social puede ayudarle a manejar sus relaciones con amigos y familiares durante su experiencia con el cáncer; los grupos de apoyo también pueden ayudar.
  • Haga ejercicio con regularidad. La actividad física puede ayudar a aliviar los efectos secundarios y mejorar su resistencia durante el tratamiento contra el cáncer, aunque haga pequeñas cantidades de ejercicio a lo largo del tiempo. Un programa de rehabilitación oncológica también puede ayudarle a funcionar mejor durante y después del tratamiento.
  • Controle el estrés. El estrés es una reacción muy normal ante el cáncer y el tratamiento. Encontrar pequeñas formas de reducirlo puede marcar una gran diferencia. Los familiares y cuidadores de personas con cáncer también pueden encontrar formas saludables de manejar la ansiedad y el estrés.
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