Sería fácil suponer que la esclerosis múltiple (MS) y la aterosclerosis están relacionadas; después de todo, comparten una palabra en sus nombres. MS es una enfermedad que afecta el sistema nervioso central del cerebro, mientras que la aterosclerosis afecta el sistema cardiovascular (relacionado con el corazón). Pero, ¿están relacionadas ambas afecciones?
Howard L. Weiner, MD, neurólogo de Mass General Brigham, atiende a pacientes en Brigham and Women’s Hospital. Es codirector del Center for Neurologic Diseases de Brigham, donde su laboratorio investiga MS y otras enfermedades. El Dr. Weiner advierte que, aunque la terminología pueda ser similar, no están necesariamente vinculadas.
“Ambas implican inflamación,” dice. “Puede haber inflamación asociada con la aterosclerosis. Y se observa inflamación en MS. Pero eso no significa que estén relacionadas.”
En definitiva, MS y la aterosclerosis son afecciones con causas, diagnósticos y tratamientos diferentes. Esto es lo que necesita saber para evitar confusiones.
¿Qué es la esclerosis?
La esclerosis es un endurecimiento o rigidez de los tejidos corporales. La esclerosis aparece en los nombres de varias afecciones médicas, entre ellas:
- Esclerosis múltiple (MS)
- Aterosclerosis
- Esclerosis lateral amiotrófica (ALS), que afecta las neuronas motoras que controlan el movimiento, la respiración y la deglución
- Esclerosis sistémica, que afecta la piel y las articulaciones
Sin embargo, el efecto exacto de la esclerosis puede variar. Por ejemplo, como proveedor de atención médica que ha atendido a miles de pacientes, el Dr. Weiner no describiría como rigidez o endurecimiento los cambios que MS causa en el tejido cerebral. En cambio, las células nerviosas del cerebro desarrollan cicatrices o lesiones. Esta distinción sutil pero importante puede ayudar a los pacientes mientras buscan atención para una o ambas afecciones.
MS tiene distintas etapas. En la primera etapa, o etapa temprana de MS, las personas tienen ataques y luego se recuperan. También se conoce como MS recurrente. Más tarde, puede volverse progresiva.
Howard L. Weiner, MD
- Neurólogo, Mass General Brigham
¿Qué es MS?
MS es una enfermedad autoinmunitaria que afecta el sistema nervioso central, incluidos el cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos de los ojos. En MS, el sistema inmunitario ataca y daña la mielina, una sustancia grasa que recubre los nervios. Con el tiempo, pueden desarrollarse lesiones y cicatrices que afectan la señalización entre las células nerviosas.
“MS suele diagnosticarse cuando una persona presenta un síntoma como debilidad, pérdida de la visión o tropiezos,” dice el Dr. Weiner.
MS se diagnostica con mayor frecuencia en adultos de entre 20 y 40 años, y las mujeres tienen tres veces más probabilidades que los hombres de recibir este diagnóstico.
¿Cuáles son los signos y síntomas de MS?
Los signos y síntomas de MS varían de una persona a otra, pero pueden incluir:
- Entumecimiento, hormigueo o dolor
- Fatiga o debilidad
- Problemas de movilidad, como dificultad para caminar
- Problemas de memoria o concentración
- Visión doble o pérdida de la visión
- Depresión
“MS tiene distintas etapas. En la primera etapa, o etapa temprana de MS, las personas tienen ataques y luego se recuperan. También se conoce como MS recurrente. Más adelante, puede volverse progresiva,” dice el Dr. Weiner.
Una enfermedad progresiva empeora con el tiempo. En MS progresiva, los síntomas continúan empeorando sin períodos de remisión y los pacientes pueden presentar una discapacidad cada vez mayor. Aunque MS no tiene cura conocida, la intervención temprana retrasa el avance de la enfermedad. “Contamos con muchos tratamientos eficaces para las formas recurrentes de MS,” confirma el Dr. Weiner.
Tratamientos para MS
Aunque MS no tiene cura, los tratamientos pueden ayudar a controlar los síntomas y prevenir las recaídas. Las opciones actuales de tratamiento incluyen:
- Medicamentos para moderar un sistema inmunitario hiperactivo
- Terapia con células madre para restablecer el sistema inmunitario con las propias células de la persona
- Fisioterapia y ejercicio para mejorar la movilidad
- Asesoramiento nutricional para mejorar la salud general
- Asesoramiento y tratamiento de salud mental para aliviar la ansiedad y el estrés
Investigación sobre MS en Mass General Brigham
Los investigadores de Mass General Brigham, incluido el Dr. Weiner, investigan activamente tratamientos innovadores para MS, incluida MS progresiva. Un nuevo tratamiento en aerosol nasal que se dirige al sistema inmunitario, foralumab, ha mostrado un potencial temprano para aliviar los síntomas y reducir la inflamación. El foralumab se encuentra ahora en un ensayo de fase 2, doble ciego. El Dr. Weiner señala que el foralumab también se está probando como tratamiento para el Alzheimer, ALS y el Parkinson, y que en el futuro podría utilizarse para el COVID-19 prolongado.
Otras investigaciones prometedoras en Mass General Brigham incluyen:
- Tecnología de imágenes avanzadas: Los científicos de Massachusetts General Hospital utilizan escáneres avanzados, como Connectome 2.0, y nuevas técnicas de MRI para obtener imágenes detalladas del cerebro. Estas imágenes les permiten ver cómo la MS daña el cerebro y afecta la memoria y el movimiento. Esto podría conducir a mejores formas de tratar la MS.
- Estudio de MRI sobre el daño axonal: Los investigadores de Mass General Brigham estudian el daño axonal en la MS, que puede afectar el pensamiento y el movimiento. Su investigación desempeña un papel clave en la búsqueda de mejores formas de monitorear y tratar la MS.
- Estudio de dispositivo portátil: Los investigadores de Brigham and Women’s Hospital están probando una plantilla inteligente que monitorea en casa síntomas de la MS, como la marcha y el equilibrio. Este dispositivo podría ayudar a los médicos a detectar cambios en los síntomas con mayor antelación.
- Medicina de precisión y biomarcadores: Los investigadores de Brigham and Women’s Hospital trabajan para adaptar mejor los tratamientos de la MS a cada persona. Están estudiando ciertos genes, proteínas y otros marcadores del cuerpo que podrían ayudar a los médicos a predecir cómo progresará la enfermedad y qué tratamientos funcionarán mejor. Esta investigación podría ayudar a crear una atención más personalizada para las personas con MS.
¿Qué es la aterosclerosis?
La aterosclerosis es una forma de arteriosclerosis, que es un término general para las arterias endurecidas. En el caso de la aterosclerosis, la placa se acumula en las arterias, los vasos sanguíneos principales que transportan sangre rica en oxígeno al resto del cuerpo. Los depósitos de placa se forman a partir del exceso de colesterol y otras sustancias en la sangre. Si se acumula demasiada placa en las paredes de las arterias, puede reducir el flujo sanguíneo.
Debido a que la placa se acumula con el tiempo, el riesgo de aterosclerosis aumenta con la edad. Los hombres mayores de 45 años y las mujeres mayores de 55 años tienen un riesgo especialmente alto. Las personas que tienen obesidad, diabetes, presión arterial alta (hipertensión), colesterol alto o antecedentes familiares de enfermedades cardíacas también tienen más probabilidades de desarrollar aterosclerosis.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la aterosclerosis?
La aterosclerosis a menudo se desarrolla sin síntomas hasta que se vuelve grave. Los signos y síntomas que causa pueden estar relacionados con complicaciones graves como:
- Enfermedad de las arterias coronarias, cuando la placa se acumula en las arterias coronarias del corazón
- Enfermedad arterial periférica, cuando la placa se acumula en las arterias de los brazos o las piernas
- Ataque cardíaco
- Angina (dolor de pecho)
- Accidente cerebrovascular
Los signos y síntomas de estas afecciones pueden incluir:
- Dolor en el pecho
- Latidos rápidos o fuertes (o palpitaciones cardíacas)
- Fatiga
- Mareos
- Falta de aire
Tratamientos para la aterosclerosis
Los tratamientos dependen de lo avanzada que esté la afección y pueden incluir:
- Llevar una alimentación saludable
- Hacer ejercicio regularmente
- Reducir el estrés
- Tomar medicamentos como estatinas para reducir el colesterol
- Intervenciones como la cirugía de derivación coronaria
En qué se parecen la esclerosis múltiple y la aterosclerosis
Aunque la esclerosis múltiple y la aterosclerosis no están relacionadas directamente, la atención de ambas afecciones coincide en aspectos importantes. Los pacientes deben saber que:
- Son enfermedades crónicas: Una persona puede tener MS y aterosclerosis al mismo tiempo. Ambas son enfermedades crónicas que requieren atención a largo plazo.
- Fumar es un factor de riesgo: “Fumar puede empeorar la aterosclerosis. Y fumar es perjudicial para MS,” confirma el Dr. Weiner.
- El tratamiento temprano mejora el pronóstico: Recibir tratamiento temprano puede evitar que los síntomas empeoren y prevenir formas más graves de la enfermedad, como MS progresiva o la enfermedad compleja de las arterias coronarias.