Accidente cerebrovascular isquémico frente a hemorrágico
Su cerebro necesita un flujo sanguíneo y oxígeno adecuados para realizar todas las actividades que usted podría dar por sentadas, como pensar, moverse, hablar y respirar. Si el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe, como ocurre en un accidente cerebrovascular, puede causar rápidamente discapacidad o incluso la muerte. De hecho, el accidente cerebrovascular es la quinta causa de muerte más frecuente en los EE. UU., según American Stroke Association (ASA).
“El cerebro humano es un órgano muy ‘exigente,’ por lo que necesita un gran volumen de sangre. Cuando el flujo sanguíneo se interrumpe, las células cerebrales comienzan a morir. Esto puede suceder en cuestión de minutos,” afirma Natalia S. Rost, MD, MPH, FAAN, FAHA. La Dra. Rost es neuróloga de Mass General Brigham y jefa de la Stroke Division de Massachusetts General Hospital.
Existen dos tipos principales de accidentes cerebrovasculares. La Dra. Rost explica las diferencias entre los accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos, y cómo se tratan y previenen.
Diferentes tipos de accidentes cerebrovasculares
Existen dos tipos principales de accidente cerebrovascular:
- Accidente cerebrovascular isquémico, en el que una arteria está obstruida (por lo general, debido a un coágulo de sangre).
- Accidente cerebrovascular hemorrágico, en el que una arteria del cerebro tiene una fuga o se rompe y causa sangrado (hemorragia) en el tejido cerebral.
Accidentes cerebrovasculares isquémicos
Según ASA, los accidentes cerebrovasculares isquémicos son los más frecuentes y representan el 87 % de todos los casos. Los coágulos pueden formarse dentro de los vasos sanguíneos, especialmente cuando las arterias se endurecen o estrechan debido a afecciones como la arteriosclerosis o la aterosclerosis. En la aterosclerosis, la placa (compuesta de colesterol y otras sustancias) se acumula en las paredes de las arterias, restringiendo el flujo sanguíneo y aumentando la presión arterial. A su vez, una presión arterial más alta puede hacer que la placa se desprenda y forme coágulos sanguíneos.
“Este proceso puede afectar tanto a los vasos más grandes que llevan sangre al cerebro (como las arterias carótidas) como a los vasos más pequeños que se encuentran en lo profundo del cerebro,” explica la Dra. Rost.
Otras causas de coágulos sanguíneos que pueden aumentar el riesgo de un accidente cerebrovascular isquémico incluyen:
- Coágulos sanguíneos que se forman en otras partes del cuerpo y luego viajan al cerebro. Esto puede ocurrir con la fibrilación auricular, un tipo de arritmia cardíaca, o con la trombosis venosa profunda, un trastorno de coagulación que causa coágulos en las piernas que después pueden desplazarse al cerebro.
- Disección arterial (un desgarro en el vaso sanguíneo)
- Infección, como COVID-19 o hepatitis C, según lo citado en el Journal of the American Heart Association
- Uso de drogas ilícitas o uso indebido de medicamentos recetados, incluidos cocaína, anfetaminas, heroína y opioides. “Esto puede causar un espasmo vascular e interrumpir el flujo de sangre,” dice la Dra. Rost.
Si el coágulo sanguíneo se aloja en una arteria y bloquea el flujo sanguíneo al cerebro, las células cerebrales pierden oxígeno y mueren. Esto puede causar parálisis, discapacidad e incluso la muerte.
Accidentes cerebrovasculares hemorrágicos
Ocurren cuando un vaso sanguíneo debilitado tiene una fuga o se rompe y sangra hacia el tejido cerebral circundante. El sangrado interrumpe el flujo sanguíneo normal del cerebro y provoca una acumulación de presión, lo que daña y mata las células cerebrales.
Existen dos tipos de accidente cerebrovascular hemorrágico:
- Hemorragia subaracnoidea: Sangrado entre el cerebro y la membrana que lo rodea
- Hemorragia intracerebral: Sangrado dentro del propio cerebro
Al igual que un accidente cerebrovascular isquémico, un accidente cerebrovascular hemorrágico puede causar daño cerebral permanente o mortal.
Síntomas de accidente cerebrovascular isquémico frente a hemorrágico
Los signos y síntomas de ambos tipos suelen ser similares y aparecen repentinamente. Las señales de alerta pueden incluir:
- Entumecimiento o debilidad de la cara o las extremidades, especialmente de un lado del cuerpo
- Dificultad para hablar o comprender el habla
- Problemas de visión en uno o ambos ojos
- Problemas de equilibrio o para caminar, y mareo
- Dolor de cabeza repentino e intenso
- Confusión
- Pérdida del conocimiento
Los signos y síntomas que pueden ser exclusivos del accidente cerebrovascular hemorrágico incluyen:
- Convulsiones
- Dolor o rigidez del cuello
- Dificultad para tragar o sabores anormales en la boca
- Mayor sensibilidad a la luz
- Ritmo cardíaco o respiración irregulares
Tratamiento de los accidentes cerebrovasculares isquémicos frente a hemorrágicos
Es fundamental recibir tratamiento inmediato para un accidente cerebrovascular. ¿Qué debe hacer en una emergencia por accidente cerebrovascular? Recuerde el acrónimo FAST, que significa lo siguiente:
- F: caída facial
- A: debilidad en un brazo
- S: dificultad para hablar
- T: tiempo
La Dra. Rost señala que se ha creado un nuevo acrónimo, BE FAST, para ayudar a reducir el subdiagnóstico del accidente cerebrovascular. Además de FAST, “BE” incluye los siguientes síntomas de accidente cerebrovascular a los que debe prestar atención:
- B: problemas de equilibrio
- E: ojos; pérdida repentina de la visión o visión doble
Cuanto antes comience el tratamiento del accidente cerebrovascular, mejor será el resultado.
“La regla más importante en la atención del accidente cerebrovascular es llamar de inmediato al 911 para recibir la mejor atención disponible. Los neurólogos decimos que ‘el tiempo es cerebro,’ lo que significa que, con cada minuto que pasa desde el inicio del accidente cerebrovascular, las células cerebrales sufren daños irreversibles. No hay tiempo que perder para tratar un accidente cerebrovascular,” dice la Dra. Rost.
Tratamiento del accidente cerebrovascular isquémico
Para tratar un accidente cerebrovascular isquémico, los equipos de atención médica pueden usar un medicamento trombolítico llamado activador tisular del plasminógeno (TPA). TPA ayuda a disolver o desintegrar el coágulo que causa la obstrucción. Otra opción es una trombectomía, en la que los médicos introducen en el vaso sanguíneo un tubo muy delgado llamado catéter para extraer directamente el coágulo.
“Estos tratamientos dependen en gran medida del tiempo. TPA debe usarse dentro de las 4.5 horas posteriores al inicio de los síntomas. Las trombectomías deben realizarse dentro de las 24 horas, pero requieren estudios avanzados de diagnóstico por imágenes cerebrales,” dice la Dra. Rost.
Tratamiento del accidente cerebrovascular hemorrágico
Las opciones de tratamiento actuales son más limitadas para los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos. Los proveedores suelen procurar reducir la presión arterial para prevenir más sangrado y disminuir la inflamación cerebral causada por la hemorragia dentro del cráneo. Algunos pacientes con accidente cerebrovascular pueden necesitar cirugía, especialmente si el accidente cerebrovascular fue causado por un aneurisma (una zona debilitada y abultada de un vaso sanguíneo) o vasos sanguíneos malformados (como en una malformación arteriovenosa o AVM).
“La cirugía para reparar el vaso sanguíneo puede ser una opción que salve la vida. La atención de una hemorragia cerebral suele requerir cuidados especializados avanzados, incluida la ICU, por lo que quizá sea necesario trasladar al paciente a un centro médico más grande y mejor equipado,” dice la Dra. Rost.
El accidente cerebrovascular es solo la punta del iceberg. No es la enfermedad en sí, sino la manifestación de un problema subyacente del cerebro y del cuerpo. Estos problemas suelen deberse a una exposición prolongada, durante toda la vida, a afecciones médicas que llamamos factores de riesgo.
Natalia S. Rost, MD, MPH, FAAN, FAHA
- Neuróloga, Mass General Brigham
Prevención de accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos
“El accidente cerebrovascular es solo la punta del iceberg. No es la enfermedad en sí, sino la manifestación de un problema subyacente del cerebro y del cuerpo,” explica la Dra. Rost. “Estos problemas suelen deberse a una exposición prolongada, durante toda la vida, a afecciones médicas que llamamos factores de riesgo.”
Aunque los accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos tienen causas diferentes, comparten factores de riesgo similares. Adoptar los siguientes cambios en el estilo de vida puede ayudar a reducir el riesgo de accidente cerebrovascular:
- Controle las afecciones de salud crónicas: La presión arterial alta (hipertensión), el colesterol alto, la diabetes y las enfermedades cardíacas como la fibrilación auricular aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular.
- Mantenga un peso saludable: La obesidad es un factor de riesgo tanto de enfermedad cardíaca como de accidente cerebrovascular.
- Deje de fumar: Fumar es un factor de riesgo para la enfermedad de las arterias coronarias y la hipertensión.
- Limite el consumo de alcohol.
- Haga ejercicio con regularidad: El ejercicio regular puede mejorar y mantener la salud de sus arterias.
- Siga una dieta saludable: Los alimentos que pueden ayudar a prevenir el accidente cerebrovascular incluyen verduras, granos integrales y proteínas magras.
- Evite cualquier sustancia o suplemento no regulado: “Esto incluye la marihuana y otras drogas,” dice la Dra. Rost.
- Concéntrese en mejorar los hábitos de sueño y trate trastornos como la apnea del sueño.
- Mejore la salud mental: Actividades como la psicoterapia y la meditación pueden ayudar a controlar el estrés y la ansiedad, que también son factores de riesgo de accidente cerebrovascular.
- Mantenga vínculos sociales: “ Los estudios demuestran que nuestras redes sociales ayudan a mejorar la salud cerebral,” dice la Dra. Rost.
La Dra. Rost también recomienda recursos de organizaciones que apoyan a pacientes con accidente cerebrovascular y a sus familias, como American Academy of Neurology.